• Erika Michael

Yo no vuelvo a sufrir por amor


Photo by Allef Vinicius on Unsplash

Creo que fuimos educados incorrectamente respecto al amor y las relaciones. Comenzando por las historias que aprendimos de niños, los cuentos de princesas con finales perfectos; hasta las obras más conocidas como Romeo y Julieta. Que más que mostrar una historia de amor, como muchos la presentan, es sin duda una historia de co-depencia emocional y sufrimiento.


En adición, para quienes nos formamos en una comunidad de fe, aprendimos que “el amor todo lo sufre”, basado en un verso bíblico famosísimo que en esencia, se refiere a algo más valioso y fuerte que permitirte sufrir por amor.


Hace unas semanas, mi abuelita trascendió a una nueva vida, lo que muchos conocen como morir. Para quienes creemos en una vida nueva y fuera del ámbito terrenal, sabemos que aún vive. Sin embargo, fue un momento de mucho dolor para toda la familia: eso es sufrir por amor. Amas a alguien y sientes su dolor, su angustia. Pero el amor te permite liberarle emocionalmente. Recuerdo una de las últimas noches que compartí con ella la besé y le dije que tuviera paz, que podía irse en paz y lo mucho que la amo. De hecho, así fue su trascendencia, en completa paz. Ese dolor, ese sufrimiento representa el sentir de una pérdida física.


Pero el “sufrir” por amor que nos enseñaron es otra cosa muy distinta. Antes, solía angustiarme por miedo a que mi pareja se cansara de mí, me dejara, me engañara con otra persona.

Sentía un terror incontenible a “perderlo”, que creaba ideas equívocas en situaciones que solo ocurrían en mi cabeza y además, sobre pensaba cientos de cosas que me limitaban a aferrarme a la relación. Naturalmente, elegimos evitar el dolor y buscamos el placer.

Por tanto, elegí no volver a sufrir por amor tal como me enseñaron.


Si no me quieres, no te convenceré de lo contrario. Si no me eliges, respetaré tu decisión. Si no quiero algo, no me permitiré aceparlo. Te honraré, te cuidaré y te amaré tanto como pueda y sea saludable para mi vida, pero no exigiré que permanezcas a mi lado. No volveré a pasar noches en angustia pensando si me querrás al día siguiente. No recibiré violencia de ningún tipo.


El sufrimiento se elige. Las emociones duran tan poco, pero las perpetuamos con nuestros pensamientos y nuestras elecciones concurrentes. No nacimos para permanecer en dolor, ese no es nuestro propósito.


Si algo no “está bien hoy”, esperaré al día siguiente. No permitiré que el ego me consuma y me limite a honrar lo que he prometido. Y no me dejaré vencer por el miedo a volver a empezar.




725 views
WhatsApp  1-787-907-1012

© 2018 Erika Michael. All Rights Reserved.

  • Facebook - Grey Circle
  • Twitter - Grey Circle
  • Instagram - Grey Circle
  • YouTube - Grey Circle
  • Pinterest - Grey Circle