¿Por qué NO revisar el teléfono de mi pareja?



Los medios de comunicación personales han cambiado la forma de hacer relaciones. Los teléfonos móviles se han convertido en una extensión de nosotros mismos. Es ya común ver cómo un miembro de la pareja recibe o envía un mensaje, y que la otra persona instintivamente eche una mirada a ver de qué se trata.


La esencia es la misma de hace siglos de historia, pero con un toque de modernidad: la inseguridad y desconfianza.


La infidelidad y traición, tal como se perciba, y el miedo a sufrir experimentándolo n0s impulsa a reaccionar de maneras que pueden hasta avergonzarnos. He recibido personas en consulta que me cuentan cómo accedieron al teléfono de su pareja y descubrieron mensajes y fotografías que confirman su infidelidad.


Sin restarle valor a ese dolor que experimenta la persona traicionada, me pregunto, ¿valió realmente la pena indagar en el teléfono de la pareja? Algunos me responden que sí porque sino, no hubieran confirmado la verdad. Pero, si desconfías de tu pareja al punto de indagar en su privacidad, ¿entonces no es ya una relación con desconfianza y deslealtad?


Me pregunto lo siguiente, ¿hasta dónde llega la línea de privacidad de la pareja y la apertura y confianza entre ambos?


Es probable que nuestra pareja o nosotros mismos reaccionemos en negativa cuando se nos pregunta algo sobre un mensaje o una persona del pasado o alguien nuevo que llegó a nuestra vida, cosa de la cual nadie está excepto. Al sentirse atacado, el ser humano tiene diversas formas de reaccionar. Hay personas que eligen evadir la respuesta, mentir y otros huir. No es muy común que alguien tenga el valor de aclarar la situación si se siente en un espacio donde no hay confianza y seguridad. La pareja debería ser ese espacio seguro donde somos aceptados tal como somos.


(La infidelidad es un tema sumamente amplio que compartiremos en otras publicaciones, pero les recomiendo el libro The State of Affairs de Esther Perel que nos permite entender un poco mejor la infidelidad.)


Pero eso no es lo que normalmente ocurriría. Les puedo asegurar que nuestras inseguridades no siempre son sinónimo de mentira no infidelidad por parte de nuestra pareja. De hecho, podrían ser causa de motivos personales, creencias arraigadas a nuestro pensamiento o bien experiencias del pasado con esa pareja o antiguas parejas. Pero siempre que sientas esa inseguridad no será equivalente a que te están engañando. Como también es posible que sin darte cuenta mientras ofreces libertad a tu pareja, actúe de maneras que no hagan bien a su relación.


Tu pareja no es tu rehén, ni tampoco tú eres el suyo.

Tu pareja no existe para complacer tus caprichos emocionales, pero sí es necesario que cada uno de los miembros de la relación asuma su responsabilidad afectiva. No podemos plantarnos en la posición de "no me importa lo que el otro piense o sienta siempre que yo esté claro". Cuando elegimos estar en una relación, existe un flujo de energía e información por lo cual ambos miembros de la pareja están en un común acuerdo o finalidad. No se puede establecer una relación sana cuando uno va dirigido a un lugar diferente del otro.


Revisar el teléfono de tu pareja sin autorización y con el fin de encontrar alguna evidencia te condiciona a que cualquier cosa que veas la interpretes como esa historia que ya creaste, sea cierta o no. Por otro lado, violentar la privacidad de la pareja se extiende a rastrear el teléfono para saber la ubicación de la pareja e incluso tener acceso a su historial personal del móvil. Esto es ilegal, es importante mencionarles ese punto. Siempre y cuando no exista una orden oficial, esto no es legal y puede conllevar penalidad.


Tampoco es correcto exigir las contraseñas o accesos a las redes sociales de la pareja con el propósito antes mencionado.


Entonces, ¿por qué razón NO debemos revisar o violentar la intimidad de nuestra pareja?


  • Porque todo sale a la luz, sea lo que sea. Lo que desees saber, se sabrá incluso sin rebuscar tanto.

  • Violentar la privacidad de tu pareja te pone en una posición no saludable en la relación.

  • Si no tienen la libertad para hablar sobre temas ásperos, deben reconsiderar el tipo de relación que están llevando a cabo y recurrir a ayuda profesional de ser necesario.

  • Cuando buscas con un propósito basado en una historia ya creada podrías interpretar situaciones o mensajes de la forma incorrecta.

  • ¿Para qué establecer relaciones importantes con personas en quienes no confiamos?

  • Tu pareja no te pertenece y sus decisiones, aunque afecten de alguna manera la relación, no tienen que ver contigo. Cada quien debe asumir su responsabilidad y manera de participar en la relación.

  • No debemos aceptar tratos que invaliden nuestras emociones y esencia del ser. Así que tampoco debemos permanecer en relaciones donde no hay apertura para la transformación y crecimiento de ambos.



Erika Michael es Coach de Relaciones Afectivas y Sexóloga especialista en Sexopedagogía.



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