El aislamiento social y las relaciones

Updated: Jun 23



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¡Qué tiempos nos ha tocado vivir! Cuando le cuente esto a mis nietos, no van a creerme. Año 2020: terremotos, meteoritos, un virus letal con alcance mundial. Y en mi caso, la muerte de dos familiares cercanos. Algo dentro de nosotros nos mueve a pensar con incredulidad y coraje: “¿Algo más?” Yo trato de ni siquiera pensarlo, porque sé que la vida puede sorprendernos aún más.


Pero mientras todo esto pasa, tomamos las medidas que podamos para cuidarnos y sobre todo, cuidar a los más vulnerables. De todas las posibilidades de futuro, elijo la que mayor paz me ofrezca. No porque evada los eventos adversos que puedan ocurrir, sino más bien porque elijo tener paz y calma en el proceso. Eso me ayuda a mantenerme estable y en calma y me facilita guardar herramientas para manejo de emociones si un evento adverso ocurriese.


Muchos de nosotros, por más inteligencia emocional que tengamos, nos podemos ver y sentir vulnerables en eventos como este que vivimos con el COVID-19. Porque es algo nuevo. Lo nuevo siempre o llama la atención o nos aterra; porque no estamos adaptados a ello y pensamos que no podremos tener el control.


Es importante que sepamos que lo principal que podemos controlar y lo que, incluso, es lo más difícil de controlar es a nosotros mismos. Pero es posible.

En Puerto Rico y en algunos países, se ha establecido un código de aislamiento social. Por el cual, debemos permanecer en nuestras casas el mayor tiempo posible, con diferentes medidas de seguridad, sin trabajar muchos de nosotros y sin saber qué ocurrirá con nuestros trabajos luego de terminar este periodo. Esto ha provocado en muchos de nosotros un aumento de la ansiedad que podríamos experimentar naturalmente.


Comparto con ustedes algunas cosas que he aprendido en estos procesos que he vivido recientemente.


  • Evalúa tus relaciones: En momentos de crisis y pérdida reconsideré a quiénes tengo a mi alrededor. No todas las personas son efectivas o necesarias cuando hay momentos de crisis. Personas como yo (y quizá tú) somos muy dados a cuidar. Sin embargo, en momentos de crisis necesitas personas contigo que también puedan remar, personas que comprendan el evento que vives y puedan validar tus emociones. Las personas que eliges para caminar contigo pueden fortalecer tus emociones o tus debilidades. Momentos como este te ayuda a elegir.

  • Sé agradecido: Suena absurdo dar gracias por momentos así. Sin embargo, aún en mis momentos de pérdida y de dolor emocional he podido encontrar motivos para dar gracias. Creo que cada experiencia nos prepara para algo mayor. Nos mueve a impulsarnos. Veo que en este tiempo de cuarentena nos mueve a identificar aquellas cosas valiosas de nuestra vida que quizá no consideramos a diario. Algo tan simple como respirar, que lo hacemos naturalmente, se ha vuelto un acto más consciente. Valoramos nuestro trabajo, nuestros esfuerzos y capacidades; pero sobre todo, valoramos a aquellas personas que nos suman. Ahora que no podemos ver o tocar a muchos de ellos, los sentimos incluso más de cerca. Doy gracias por quienes han estado en mis momentos difíciles, que remaron por mí cuando yo no tenía fuerzas. Aunque algunos estén de lejitos por el aislamiento social, volveremos a abrazarnos.

  • Mantener calma: Hace algunos años te diría que no tengo ni idea de cómo lograrlo, pero hoy ya he mejorado. Creo que la vida es una escuela que nos lleva a aprender de cada experiencia y crecer en cada una de ellas. Mantener la calma se volvió para mí un reto porque tuve que aprender que mantener la calma no es sinónimo de ignorar la emoción, no es evadir la ansiedad. Es poder reconocerla, validarla, sentirla y dejarla ir. La calma no trae ausencia de ruido, sino la coexistencia con esas voces que se alojan en la cabeza. El miedo existe y es real, pero puedes mantenerlo en su lugar. Esta es la verdadera calma. En este tiempo de cuarentena, mientras la única información esta en los medios, sea cierta o no, nos conviene apagar esas voces y confiar en las nuestras. Cuidarnos física y emocionalmente.

  • El caos trae orden: La asimilación de que el caos existe, nos da la oportunidad de ubicarnos, en qué estamos ahora mismo, qué hacemos y qué tenemos justo ahora. Reconocerlo, te ayuda a fortalecer tus destrezas de cambio, de acción y de toma de decisiones. Puedes pensar con más claridad cuando aceptas el caos; y de esa forma, comienzar a ordenar de adentro hacia afuera, y en muchos casos, a la inversa.


Lo curioso de este tiempo de aislamiento social es que se parece un poco a la pérdida y ruptura de relaciones. Hay fases de adaptación, de sanación, de aprendizaje. Pero sobre todo de gratitud. Llevo tres días tratando de culminar este escrito, cosa que realmente logro en algunas horas. Y eso demuestra el gran esfuerzo que conlleva liberar mi mente en este tiempo para dejar salir lo que de verdad siento y quiero hablarles.


Vamos a estar bien.

Los abrazo pronto.

Reciban un beso virtual de mi parte.


Erika Michael es especialista en relaciones saludables, trabajadora social y autora.

No se permite la publicación total o parcial de este contenido sin previa autorización. El contenido de este blog es educativo para fomentar el desarrollo de relaciones saludables. Si deseas mentoría personalizada, haz tu cita.



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